Formación continua de los trabajadores: profesores, directores, jefes de departamento, administrativos…

Continuando con la entrada anterior y empezando por el primero de los elementos listados, creo que la formación continua al interno de un centro de idiomas deba ser considerada como la base sin la cual una escuela no podrá desarrollar sus potencialidades. Todas las personas que conforman el organigrama de un centro de idiomas debería recibir una formación encaminada a la mejora de sus habilidades.

Muchos de nosotros, al cabo de unos años de experiencia, pensamos (a veces de manera inconsciente) que nuestra formación es suficiente, que con lo que ya sabemos y con la experiencia estamos suficientemente preparados para seguir para adelante. Creo que este tipo de pensamientos y razonamientos son muy peligrosos para el  desarrollo profesional de un profesor E/LE y, en consecuencia, para la escuela y el entorno de la misma. Una formación continua ayuda a los profesores a mejorarse continuamente, a dialogar con sus iguales, a aceptar críticas constructivas, a poner en tela de juicio lo que hace y cómo lo hace. De ahí que esté completamente convencido que una escuela deba invertir en recursos, proporcionando una formación continua a sus profesores.

¿Cómo se puede hacer esto? Creo que más allá de cursos específicos de formación y actualizaciones en la didáctica y en la adquisición de segundas lenguas, un aspecto importante es la posibilidad de participar a encuentros de profesores, como por ejemplo los encuentros que realizan IH con la editorial Difusión, o la misma organización de IH, en calidad de ponentes o como participantes a los encuentros; asistir a reuniones de profesores en las que se reflexione sobre la práctica docente y la percepción que se tiene del aula y del proceso que en ella se lleva a cabo; realizar grabaciones periódicas para su posterior análisis y reflexión.

Estoy convencido que este tipo de actuaciones ayudará muy y mucho al desarrollo continuo de profesionales de la enseñanza aprendizaje de idomas. Está claro que no debemos sobrecargar a los profesores, pero debemos tener claro la importancia de esta formación continua que impide a los profesores creer que con lo que ya saben es suficiente.

En cuanto a los administrativos, jefes de departamento, responsables de marketing, jefes de estudio, diractores… se les debería dar la posibilidad de ampliar su formación una vez sean trabajadores del centro de idiomas. Creo que esto proporcionará al trabajador, y por consiguiente a la escuela, muchos beneficios.

 

Foto: CC Attribution by @boetter

Departamento de español

Desde hace ya algún timepo me planteo la posibilidad de realizar uno o varios cursos sobre la gestión de centros de idiomas. ¿A que se debe esta elección? Pues bien, creo que una buena formación en ese campo podría abrir nuevos horizontes en el campo profesional de cualquier profesor E/LE.

Ya he identificado algunos cursos posibles que realizaron el año pasado instituciones como el Instituto Cervantes, el mismo I.C. con otras instituciones y con FEDELE, así como los cursos propios FEDELE,  FEDELE con CECE, además de los  cursos de formación de FEDELE para las escuelas federadas en colaboración con el Instituto Cervantes.

Pues bien, a raíz de esta búsqueda y a la espera de que salgan para este 2011 los cursos de formación, he hecho una lista de elementos que, desde mi punto de vista y en base a mi experiencia, creo que tiene que tener todo departamento de español/escuela de idiomas que se precie.

Mi intención es investigar cada uno de estos aspectos para interiorizar la importancia que tienen, ampliar la lista inicial, así como centrar un poco mi aprendizaje en este sector de la enseñanza de idiomas.

A continuación algunos elementos que he ido anotando. El orden de los mismos es aleatorio, en base a cómo han ido saliendo de la cabeza. Son solo aspectos que creo fundamentales para que toda escuela o centro de idiomas tenga éxito:

  • Formación contínua de los trabajadores: desde profesores, directores, jefes de departamento, administrativos…
  • Reuniones mensuales y al principio, a mitad y al final de cada curso.
  • Uso del diario de clase por parte de los profesores.
  • Ser miembro de FEDELE, de federaciones autonómicas, nacionales e internacionales.
  • Uso de las grabaciones en el aula para analizar, reflexionar y mejorar la actuación docente en el aula.
  • Recursos que fomenten la creación y ampliación de materiales didácticos.
  • Blog de la escuela, twitter, diigo, skype, podcast, youtube, rrs, red social (ning)… con la intención de participar activamente en la red educativa y social de Internet.
  • Participación en encuentros nacionales e internacionales.
  • La posibilidad de que varios profesores participen en un mismo curso, promoviendo el diálogo y la interacción entre ellos.
  • Evaluación docente por parte de los alumnos.
  • Programa-Plan curricular-Visualización-Reflexión-Desarrollo-Mejora
  • Portafolio (aquí tengo algunas dudas).
  • Dar la posibilidad de intercambio a los estudiantes.
  • Viajes organizados a varios puntos del país (playa, montaña, campo, sierra…)
  • Ser un centro acreditativo del Instituto Cervantes y participar como sede de las certificaciones DELE.
  • Moodle u otra plataforma e-learning. Aquí tengo serias dudas, pero fue uno de los aspectos que surgieron mientras me estrujaba la cabeza. Ya veremos.
  • Materiales, aula, librería, Internet, departamentos, sala de profesores, disposición física, etc. ¡Aquí hay leña que cortar! Para mí sería un lujo disponer de aulas completamente abiertas.
  • Alojamiento, informaciones, atención y recepción de estudiantes, servicios… para los estudiantes.
  • Planificación.
  • Materiales adapatados a las diferentes épocas del año y en consonancia con la zona geográfica.
  • Música, cocina, actividades culturales, teatro, historia, literatura, cine. Clases orientadas a desarrollar aspectos específicos de la lengua.
  • ¡Delegar y trabajo en equipo!

Bien, hasta aquí he llegado. A partir de ahora quiero desarrollar e investigar los puntos arriba mencionados para tener claro el por qué de cada uno.