Internet, redes sociales y aprendizaje (de ELE)

14007860149_b139400f72_qEn la enseñanza del español como lengua extranjera (ELE), ámbito donde realizo mi actividad como profesor, está más que asentado –o eso me gusta pensar a mí- un enfoque orientado a la acción donde la interacción y la creación de contenido destacan como elementos principales. Procesos posibilitadores en donde hay cabida para el juego; correcciones entre pares; análisis gramaticales y funcionales; risas; fomento de la empatía y creación de un grupo, con la ge mayúscula.

Voy a intentar centrar esta entrada en cómo intento propiciar un aprendizaje que vaya más allá del aula, involucrando los discentes, y en el que las redes sociales (RRSS) juegan un papel primordial. Os hablo desde mi experiencia como profesor de ELE en contexto de no inmersión en Cerdeña, Italia, y eso creo que es importante para contextualizar lo que os cuento a continuación.

Sigo un enfoque en el que una tarea final cierra de cada unidad. A partir de ahí, intento implementar el trabajo del aula con la creación de un entorno de aprendizaje en red. Para ello utilizo algunas de las siguientes RRSS y servicios disponibles en Internet.

Creación de un grupo en alguna red social que los alumnos ya utilicen o que la mayoría conozca. Decidir qué red social utilizar es un dolor de cabeza ya que jamás el 100% de los estudiantes utiliza la misma. En los últimos años he decidido crear grupos cerrados en Facebook visto que era la red social que la mayoría de estudiantes dominaba. Creo que, como surgió en el segundo debate de #easpmoocdbt2 y @polisea argumentó fenomenalmente, obligar y utilizar la red más cómoda para el profesor no es una buena idea. Es mejor acercarnos a aquellas que usa la mayoría y, como decía más arriba, Facebook se lleva el gato al agua.

Vamos a los porqués de una red social

Crear un espacio de interacción en el que los estudiantes puedan, como afirman en @educaINTEF:

“Comprender los valores de la cultura digital en la que vivimos, participar de manera proactiva en el propio proceso de aprendizaje, desarrollar un aprendizaje conectado, situado y contextualizado, crear redes de aprendizaje, compartir prácticas y experiencias, entender y manejar el aprendizaje colaborativo, desarrollar la capacidad de autonomía en el aprendizaje, fijarse metas y objetivos y tener espíritu crítico para seleccionar las fuentes del aprendizaje

Aquí podríamos hablar de los papeles que pudieran tener tanto profesor como alumnos, pero no es ese el objetivo de esta entrada. Si a alguien le interesara, con esta entrada de CCONTINUUM escrita por Vanessa Ruiz puede ir calentando motores.

Implementar un enfoque orientado a la acción por medio de proyectos o tareas digitales. En función de la tarea llevada a cabo, dialogo con los alumnos para llegar a un acuerdo sobre qué tipo de tarea digital podríamos hacer. Los estudiantes tienen que recoger el guante y asumir un papel activo para que sus intereses personales, pasiones e identidad, aspectos estos últimos que favorecen la motivación, afloren y favorezcan la temática sobre la que trabajarán.

Tampoco os voy a hablar de tareas digitales, sigue sin ser mi intención. Más adelante espero publicar una entrada sobre los artefactos digitales que suelo utilizar en función del contenido: podcast, entrada en Wikipedia, participar a un evento en directo y divulgarlo por medio de Twitter, subtitular vídeos, etc.

Una vez que lo tienen claro, empiezan a buscar contenido.

Buscar, filtrar, seleccionar y compartir contenido. En primer lugar, una vez elegido el argumento, empezamos con la búsqueda de información. Suelo incentivar el uso de Twitter y Diigo ya que considero estas dos herramientas fuente de divulgación, la primera, y de gestión, la segunda, donde pueden encontrar contenidos menos convencionales y usuarios que potencialmente podrían enriquecer su PLE. Como veis, ya desde la búsqueda de información el uso de redes sociales tiene un papel importante. En segundo lugar, y una vez que seleccionan el contenido que les servirá para su trabajo –vídeo, audio, entradas de blog, artículos de periódicos, estudios de investigación, entrevistas, entradas de Wikipedia, etc., les pido que gestionen esa información, guardándola en una red de marcadores web como Diigo. Esto facilita el seguimiento ubicuo del contenido gestionado, fortaleciendo una vez más el concepto de PLE. En tercer lugar, les sugiero que cada vez que consideren dicha información como relevante la vuelquen en la RRSS para compartir, difundir y crear ulteriores posibilidades de interacción con el resto de la clase. En esta tercera fase, una vez más, afloran elementos propios que fortalecen el entorno y la red personal de aprendizaje.

Dejo a continuación el taller que presentaron en 2010 Beatriz González Sagardoy y Lola Torres Ríos en el XIX Encuentro Práctico de ELE en Barcelona que llevaba por nombre Autonomía del aprendiente de ELE a través de la tecnología y de la competencia digital.

Redacción, corrección entre pares, supervisión de comentarios, creación de material y contenido. Al redactar el texto, por medio de Google Drive, estamos dando la posibilidad al resto de estudiantes de comentar posibles errores de léxico, ortográficos, funcionales, de puntuación, gramaticales, interferencia con su L1 y demás aspectos inherentes al aprendizaje de un LE. Estos comentarios, una vez supervisados por el profesor, quedan reflejados en un nuevo documento colaborativo en el que los mismos estudiantes crean un esquema denominado “reflexiones acerca de la lengua”.

Publicación y divulgación del contenido creado. Al tener el texto listo para ser publicado elegimos el soporte en el que queremos alojar la información, normalmente un blog, y lo divulgamos por las RRSS.

Con este recorrido no he querido más que compartir desde la humildad la relevancia que para mí tienen las RRSS a la hora de implementar el trabajo del aula. Aunque personalmente estoy muy satisfecho con los procesos y con el enriquecimiento de los entornos personales de aprendizaje de los estudiantes, no consigo que vayan más allá de la red escolar de aprendizaje (compañeros de clase) y participen en otras comunidades o redes.

Es ahora que os lanzo una pregunta a la que llevo dándole vueltas hace ya tiempo, ¿cómo podrían dar ese salto?, un salto tal que les permitiera salir de las fronteras “conocidas”.

Foto por Rosario Esquivel