Proyecto Competencia Digital en ELE I

Desde hace ya algunos años y, sobre todo, a partir del Máster en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera y L2 IL3 de la Universidad de Barcelona estoy ampliando mi entorno y red personal de aprendizaje (PLE PLN), experimentando un notable crecimiento (o eso creo) en mi formación como profesor de español como lengua extranjera.

A través de varias herramientas web estoy aprendiendo a gestionar las fuentes de información que voy seleccionando y evaluando; Twitter, en concreto, se ha convertido en la herramienta por excelencia para acceder a la información (gracias a las personas que configuran mi lista de seguidores); mis lectores de noticias (Google Reader y Feedly) me ayudan a organizar todo el flujo de información relevante que circula por la red; además de otras herramientas web que facilitan la gestión de mi entorno y red personal de aprendizaje.

Gracias al recorrido personal que estoy realizando en los últimos años en la Red y, mas que nada, al sin fin de profesionales generosos y apasionados de su labor como docentes que ponen a disposición del resto de la comunidad todo su conocimiento, experiencias, dudas, reflexiones, logros y derrotas, me he animado a presentar un proyecto sobre Competencia Digital y ELE.

Si yo, en primera persona, he experimentado el potencial de la red en favor de mi formación, ¿por qué no lo puede hacer un aprendiente de lenguas? Llevo tiempo dándole vueltas y pensando que sí, que es posible, por qué no. Pues nada, me he animado. Un proyecto que empieza a rodar desde hace pocos días. De momento nos han dado luz verde para preparar y presentar el proyecto ante el Consejo de la facultad. Ya cuenta con el visto bueno de la responsable de departamento, que no es poco.

Poco a poco he empezado a introducir herramientas web 2.0 que dieran un plus al proceso de aprendizaje de los estudiantes. Edmodo es una plataforma que introduzco en todos los cursos; en uno de ellos he probado con Twitter; en otros con blogs y lectores de noticias; incluso me han dejado hacer un podcast (aún en marcha y con resultados y reflexiones interesantes que ya dejaré por aquí). Pues bien, sumando cada una de las experiencias he pensado presentar un proyecto flexible y abierto para que los alumnos aprovechen las posibilidades que ofrece la Red.

Yendo al grano, ¿en qué consistirá el proyecto? En el desarrollo de competencias que configuran la Competencia Digital.

  • Competencia tecnológica. Creo que esta competencia está bastante desarrollada en los alumnos. Aún así, si decidimos utilizar algún programa que los estudiantes desconocen, pues nada, les damos una mano, precisando que no somos expertos en la materia.
  • Competencia Informacional. De dónde y cómo accedemos a la información. Fiabilidad, validez y filtraje de la información a la que accedemos.
  • Competencia en el uso de los media. Partir del conocimiento que tienen los alumnos en el uso de herramientas web 2.0, aprovechando el uso que ya hacen de ellas.
  • Presencia e Identidad Digital. Valorizar la importancia que tiene una presencia digital que refleje quiénes somos, qué dudas tenemos, de qué hablamos, nuestros intereses y nuestra visión del mundo.
  • Concienciación Digital. Cuestionarse la utilidad del desarrollo de las otras competencias y la importancia que puede tener como aprendientes autónomos.

Prosumidores, ese es el objetivo final. De consumidores de información a prosumidores: buscar, obtener, procesar, evaluar, reeditar, y divulgar el conocimiento generado.

Un ejemplo práctico: conocer mejor la sociedad española, analizando su historia reciente.

  • Buscar información sobre un tema de interés. (Guerra Civil-Dictadura-Democracia-Crímenes- Garzón)
  • Validar la información. Procesar y verificar varias fuentes.
  • Crear conocimiento nuevo. Resumir, enriqueciendo con las propias reflexiones y punto de vista.
  • Comunicarlo y difundirlo en la Red. Publicar a través de un blog personal nuestras conclusiones finales, citando fuentes.
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Reuniones y reflexión conjunta

Desde que empecé a trabajar como profesor de E/LE, desde el 2005, he estado siempre más solo que la una, nunca he tenido la posibilidad de trabajar con otros compañeros y, mucho menos, dedicar sesiones de trabajo en equipo, de reuniones y de reflexión.

Un, dos, tres, ¡cooperación!

Un, dos, tres, ¡cooperación!

Trabajando como autónomo e itinerante, de una parte a otra, de una escuela a otra, viendo sólo a los conserjes de las escuelas y pocos más, he echado siempre en falta la posibilidad de dialogar con mis compañeros de viaje en esto de la enseñanza del español a extranjeros.

No sólo por lo dicho anteriormente, sino por el hecho de compartir, cooperar, intercambiar, observar, aprender, equivocarse, dialogar, crear un buen ambiente, respetarse y crecer juntos, las reuniones entre profesores es algo que va unido a nuestra profesión.
Estoy convencido, aunque desgraciadamente no lo haya experimentado, de que no puede haber crecimiento ni desarrollo, tanto a nivel profesional como de centro, sin esta premisa.

En cuanto a la frecuencia de estas reuniones, creo que dependerán de las necesidades del centro y de los propios profesores, pero veo necesarias un mínimo de tres reuniones por curso. Una, al inicio, para sentar los objetivos, la dinámica de trabajo, conocer los estudiantes y programar la mejor forma de ir cumpliendo con los objetivos. Otra, a mediados del curso, en la que se puedan evaluar y redireccionar, en caso necesario, lo planteado al inicio del curso, así como potenciar lo positivo, plantear las dificultades o aspectos dudosos, y solucionar las eventuales discrepancias. La última reunión, al finalizar el curso, tendría como objetivo principal sacar conclusiones, reflexionar de una manera más global y obtener ideas claras de actuación para los próximos cursos.

Más allá de estas reuniones específicas de cada curso, también veo necesario reuniones mensuales, o cada dos meses, entre todos los profesores del centro y el jefe de estudios o responsable del departamento; reuniones entre los miembros de cada departamento con su responsable o jefe de departamento; y una reunión general entre todos los responsables de cada departamento con la representación de algún miembro de los distintos departamentos.

Estoy convencido que actuando de esta manera se asegura el éxito de nuestro trabajo. No solo por el bien del centro, sino por el de los alumnos, centro y foco de cada proceso de enseñanza aprendizaje.